Más de 500 personas migrantes inician en Santiago su proceso de regularización
La Plataforma polo Emprego habla de un proceso “histórico” para miles de personas migrantes

La Plataforma polo Emprego ha facilitado la presentación de documentación de más de 500 personas migrantes dentro del actual proceso extraordinario de regularización abierto en Santiago de Compostela y su área de influencia, un procedimiento impulsado por el Gobierno central que permanecerá activo hasta el próximo 30 de junio de 2026.
La entidad compostelana, autorizada por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones para colaborar en la tramitación de solicitudes, está gestionando expedientes de personas procedentes principalmente de Perú, Colombia, Brasil, Marruecos, Paraguay y Venezuela, aunque también se han registrado casos de otros países como Gambia, Senegal, Guinea Ecuatorial, Mali, Pakistán, Argelia o Egipto.
El presidente de la plataforma, Miguel Fernández, destacó el “alto grado de coordinación” existente entre las distintas entidades sociales implicadas para que el procedimiento “se desarrolle con absoluta normalidad” en Galicia.
Un proceso abierto hasta junio
El proceso extraordinario de regularización permite acceder a una autorización temporal de residencia y trabajo durante un año a personas migrantes en situación irregular o solicitantes de protección internacional que cumplan determinados requisitos, como acreditar permanencia en España antes del 1 de enero de 2026 y carecer de antecedentes penales.
Según explicó Fernández, aunque se están detectando algunas dificultades administrativas relacionadas con certificados de antecedentes penales o con casos de menores pertenecientes a familias monoparentales, la mayoría de los expedientes se están desarrollando “con facilidad”.
El responsable de la plataforma calificó el procedimiento como un proceso “histórico” por lo que supone “de dignificación das condicións de vida” de muchas personas migrantes residentes en Galicia. Además, aseguró que las entidades sociales están percibiendo una “enorme alegría y esperanza” en familias que hasta ahora vivían “en durísimas condicións de vida” y, en algunos casos, soportando situaciones de explotación laboral.











