El Último de la Fila dispara las reservas en Santiago: hoteles al 95% y una inyección económica de más de 400.000 euros
El traslado al Monte do Gozo del espectáculo inicialmente previsto para el 13 de junio en Riazor ha repercutido notablemente en el sector turístico compostelano

La que iba a ser una de las grandes citas musicales del año en A Coruña terminará celebrándose en Santiago de Compostela. El concierto de El Último de la Fila previsto para el próximo 13 de junio en el estadio de Riazor ha sido finalmente trasladado al Monte do Gozo después de que la posibilidad de un play-off de ascenso del Deportivo frustrase la viabilidad del recinto herculino. La decisión, comunicada por la promotora del espectáculo la semana pasada y adelantada en primicia por El Ideal Gallego, mantiene la fecha original y afecta a las más de 24.000 entradas ya vendidas, cuyos compradores podrán conservar o solicitar su devolución.

El cambio de ubicación ha provocado malestar en A Coruña, donde el sector hostelero calcula pérdidas millonarias por cancelaciones y por el gasto que dejará de realizar el público desplazado. Pero, al mismo tiempo, abre una oportunidad económica para Compostela a apenas unas semanas del evento. Hoteles, apartamentos turísticos, restaurantes y otros negocios de la ciudad observan ya el efecto arrastre de una cita que reunirá a miles de asistentes y que vuelve a situar al Monte do Gozo como uno de los grandes recintos musicales del noroeste peninsular.
Con el concierto de Manolo García y Quimi Portet programado tan solo unos días antes de la celebración de O Son do Camiño en el mismo espacio, Santiago encara un junio de máxima actividad turística. La pregunta ahora no es qué pierde A Coruña, sino cuánto puede ganar Compostela con la llegada inesperada del que promete ser uno de los eventos culturales más relevantes del año.
Efecto inmediato
El director del NH Collection y presidente de la Unión Hotelera Compostela (UHT), Esteban Iglesias, resume la magnitud del fenómeno con cifras claras. “Los hoteles estábamos en torno al 70% de ocupación antes del cambio. A las 24 horas de salir la noticia, se llegó al 100% en la mayoría. Es decir, se produjo un aumento del 30%”.

Por tanto, la fotografía actual del sector, según explica, es de ocupaciones prácticamente cerradas. “Aquí ya no queda prácticamente nada. Quedan algunas, pero la mayoría de hoteles estamos al 95%. En los próximos días muchos llegaremos al 100%”.
En la Unión Hotelera Compostela se integran alrededor de 6.000 plazas hoteleras, y el propio Iglesias estima que entre un 20% y un 30% de la demanda de ese fin de semana responde directamente al concierto. Es decir, algo más de 1.500 camas.
Traducido a impacto económico, supone una importante inyección para la ciudad. Si asumimos un gasto mínimo de 250 euros por persona entre alojamiento, restaurantes, compras y ocio, el movimiento general generado por el recital dejaría más de 400.000 euros.
Por otro lado, de esta cifra se excluyen las propias entradas —que superan los 80 euros—, los alojamientos no adscritos a la UHT y el desembolso de quienes acudirán a Compostela esa noche y después regresarán a sus localidades —un sector que también gasta en comida y ocio—, por lo que el número real podría ser significativamente más alto.
Los vecinos del Gozo, grandes beneficiados
Uno de los casos más claros es el del Hotel Los Abetos, el establecimiento más próximo al Monte do Gozo y al que se puede llegar caminando una corta distancia desde el auditorio.

Su directora, Manuela Hermo, explica que detectaron enseguida el efecto llamada. “Se notó mucho, no éramos conocedores y nos dimos cuenta de que algo pasaba. Cuando de repente empiezan a llegar reservas de golpe, ya nos damos cuenta de que hay algún anuncio importante”.
El hotel apenas tenía disponibilidad. “No había muchas habitaciones, solo quedaban 10, pero las llenamos de golpe”. La presión de la demanda también repercutió en precios: “Eso nos obligó a subir las tarifas alrededor de un 30%”.
Hermo subraya que, aunque su ubicación es privilegiada, este tipo de eventos benefician al conjunto del territorio. “Hay conciertos en A Coruña para los cuales la gente se aloja aquí, y viceversa. Que haya eventos grandes beneficia a todo el mundo”.
Las VUT, un caso aparte
El impacto del concierto de El Último de la Fila no se está comportando igual en todos los segmentos del alojamiento compostelano. Mientras buena parte de los hoteles sí han registrado un aumento inmediato de reservas tras anunciarse el traslado al Monte do Gozo, las viviendas de uso turístico apenas perciben cambios relevantes. Así lo explica la portavoz de la Asociación de Viviendas de Uso Turístico de Galicia (Aviturga) en Santiago, Estrella Ferreiro, que atribuye esta diferencia al modo en que se planifican las reservas. “Las viviendas turísticas suelen reservarse con mayor antelación. No hay nada nuevo. Ya estaba reservado de antemano”.
Según señala, si el evento se hubiese anunciado antes, sí podría haber influido en precios, aunque no tanto en ocupación: “Si fuese avisado con mucha antelación aumentarían los precios, pero no la ocupación, porque aquí se llena todo siempre”.
Un perfil de cliente deseado
El Tryp Compostela, en la zona de Pontepedriña, también percibe un efecto muy positivo. Su director, Óscar Pereira, habla de un crecimiento inmediato: “Un aumento del 20% de la ocupación desde el anuncio de la fecha”.
Además, destaca un dato especialmente valioso para el sector: “No son estancias de un solo día, son de fin de semana, en su mayoría”.
Eso implica un mayor gasto medio por visitante y un turista más interesante para la economía local. “Es gente de un perfil muy maduro, que busca cierto nivel de confort y una experiencia completa en la ciudad”, aclara.
Por otro lado, Pereiro también constata la subida de precios: “El mismo fin de semana de otro año, sin un gran evento como el de El Último de la Fila, las habitaciones costaban entre 180 y 200 euros. Ahora están en 300”.
Reparto desigual
El efecto, sin embargo, no es homogéneo. El director del Palacio del Carmen, Pablo Guitián, ofrece una visión más fría: “No percibimos un gran impacto, no estamos llenos para esas fechas, y tampoco hemos notado más actividad que el fin de semana anterior o el siguiente”.
Su explicación combina varios factores: la distancia al Monte do Gozo, el posicionamiento más exclusivo del establecimiento y el contexto general de junio. “Se produce en un momento en el que la demanda ya está muy alta y no hemos sentido un movimiento relevante. Es cierto también que estamos bastante alejados y somos de los más caros”, aclara.

Guitián cree además que muchas personas mantendrán reservas ya hechas en A Coruña. “A Coruña y Santiago están a solo 35 minutos en coche. Aquí estamos acostumbrados a las distancias muy cortas, pero no es nada. Teniendo en cuenta esto y que muchos hoteles de A Coruña no reembolsarán las reservas, creo que habrá un número muy importante de gente que irá y volverá ese mismo día", señala. A esto añade: "Yo no tengo entradas, pero si las tuviese, no renunciaría a asistir porque trasladasen el concierto de Santiago a una ciudad vecina, por ejemplo".
Una oportunidad con sombras
Más allá del efecto inmediato, el traslado ha abierto una reflexión estratégica en el gremio. El representante del sector en Compostela lo resume con claridad: “Cuantos más conciertos así se celebren en Santiago de Compostela, mucho mejor para nosotros. La economía de la ciudad crece en esas fechas”.
Pero también lanza un mensaje a las administraciones: “La pena es que sea de rebote y que no se haya programado aquí desde el inicio. A Coruña está haciendo un gran trabajo de captación de conciertos y congresos. Santiago no está apostando tanto por ello”.
Cuantos más conciertos así se celebren en Santiago de Compostela, mucho mejor para nosotros. La pena es que sea de rebote y que no se haya programado aquí desde el principio"
En definitiva, el presidente de la Unión Hotelera considera que Compostela debería aspirar a más citas de gran formato durante todo el año y no depender solo de Son do Camiño o de oportunidades sobrevenidas.
De momento, El Último de la Fila ya ha conseguido un gran impacto en la tierra del Apóstol antes incluso de actuar: llenar habitaciones, activar reservas y recordar que la cultura también impulsa la economía local.










