Mestrelab impulsa la biotecnología en Santiago con 56 científicos y una patente europea
La Xunta destaca su papel en la innovación tras atraer talento, generar empleo y registrar una patente europea desde su apertura

El Centro de Investigación Mestrelab (CIM), con sede en Santiago de Compostela, se ha consolidado como un referente en biotecnología tras reunir a 56 científicos en sus instalaciones desde su puesta en marcha en 2024. El centro, impulsado en el ámbito empresarial con apoyo de la Xunta de Galicia, ha generado además 27 empleos directos y alberga nueve empresas especializadas en las que trabajan otros 29 investigadores.
Investigación puntera y colaboración internacional
En poco más de un año y medio de actividad, el CIM ha logrado establecer colaboraciones con entidades internacionales como el grupo Lonza, así como con el ecosistema científico gallego, incluyendo centros universitarios de la Red CIGUS, el hub Datalife o la Agencia Española de Supervisión de la Inteligencia Artificial.
Entre sus principales resultados figuran 35 publicaciones científico-técnicas, además de la presentación de una patente europea. El centro también forma parte de redes como Gradiant o el Clúster Tecnológico Empresarial de las Ciencias de la Vida de Galicia (Bioga), reforzando su integración en el tejido innovador.
Empresas y líneas estratégicas de investigación
El CIM acoge actualmente a nueve compañías —Celtarys, Chemosapiens, BFLOW, Albor Biotech, Batea Oncology, Nostrum Biodiscovery, Fujitsu, Tempus Microscopy y Energhius— que desarrollan su actividad en ámbitos de alta especialización, generando empleo cualificado y actividad industrial.
Las principales líneas de investigación del centro se centran en la inteligencia artificial aplicada a la biología estructural, la sostenibilidad y la gestión de datos en espectrometría de masas, entre otras áreas vinculadas a las ciencias de la vida.
El proyecto ha contado con una inversión superior a los 4 millones de euros por parte de la Xunta, destinada a la creación de las instalaciones y al refuerzo de la capacidad tecnológica del ecosistema gallego.










