Santiago pierde 16.000 pernoctaciones en enero y marca su peor dato desde 2018
La ocupación hotelera cae al 30,38% y el sector alerta de un cambio de tendencia tras la pérdida de rutas aéreas

Santiago de Compostela ha iniciado 2026 con un fuerte retroceso turístico. Según los datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) correspondientes a enero, la ciudad registró una ocupación media del 30,38%, el peor dato en un mes de enero desde 2018 —excluyendo los ejercicios marcados por la pandemia— y muy por debajo del 41,60% alcanzado en el mismo mes del pasado año.
La caída se traduce en 16.003 pernoctaciones menos que en enero de 2025, una cifra que preocupa especialmente al sector, ya que durante todo el año pasado la ciudad había perdido 60.000 pernoctaciones respecto a 2024. Es decir, en apenas un mes se concentra más de una cuarta parte del descenso registrado en el conjunto del ejercicio anterior.
Menos hoteles abiertos y peor evolución que el norte
El diagnóstico se agrava si se analiza el número de establecimientos operativos. Este enero fue el mes con menor número de hoteles abiertos en la última década, pasando de 123 en 2016 a 74 en 2026.
Además, Santiago registra la ocupación más baja en comparación con otras ciudades del norte de España. Vigo se sitúa en el 37%, mientras que A Coruña mejora notablemente sus datos, pasando del 45% al 55% y creciendo en 14.164 pernoctaciones. Incluso San Sebastián, pese a evolucionar también a la baja, alcanza 115.394 pernoctaciones, muy por encima de las cifras compostelanas.
Desde la Unión Hotelera Compostela (UHC) señalan que, aunque el balance turístico de 2025 fue positivo en términos globales, desde octubre se detecta un cambio de tendencia negativo, coincidiendo con la salida de Ryanair del Aeropuerto de Santiago-Rosalía de Castro. La pérdida de rutas y frecuencias habría provocado una caída significativa de la actividad, especialmente en el último trimestre del año, una dinámica que —según sus previsiones— se prolongará durante el primer semestre de 2026.
Conectividad, desestacionalización y gestión urbana
Para el sector, la mejora de la conectividad aérea se ha convertido en uno de los principales retos estratégicos de la ciudad, junto a la desestacionalización de la demanda, clave para asentar plantillas, generar empleo estable y distribuir la riqueza en los meses de menor afluencia.
La UHC también reclama una gestión más ordenada de la ciudad en cuestiones como limpieza, movilidad, taxis, iluminación, circulación y organización de flujos, subrayando que la actividad turística debe entenderse como un motor económico clave para Santiago.
En este contexto, el colectivo recuerda que el pasado mes de enero se retomó la comunicación con el Concello en una reunión en la que ambas partes manifestaron su voluntad de reforzar la coordinación institucional. Está prevista una nueva reunión este viernes 27 de febrero, en la que la Unión Hotelera propone incorporar a representantes del aeropuerto, agencias de viaje y del Palacio de Congresos para reforzar el enfoque técnico y operativo en la toma de decisiones.
El sector muestra también preocupación por la situación del transporte y la movilidad. Aunque la nueva licitación de licencias de taxi está prevista para primavera, no estarán operativas hasta finales de año, por lo que no supondrán una mejora inmediata para la actual temporada turística.
Transparencia en la tasa turística
Otra de las cuestiones señaladas por la Unión Hotelera es la necesidad de mayor claridad sobre el destino de la tasa turística. El colectivo recuerda que el Concello se ha comprometido a compartir durante este mes de febrero el detalle de las acciones concretas en las que se invertirá la recaudación, dentro del marco de los presupuestos municipales.
El sector considera imprescindible que ese plan de inversión se presente de forma clara, ya que —según advierten— resulta difícil explicar a los clientes recurrentes qué mejoras concretas encontrarán en la ciudad si no existe información pública y detallada. A su juicio, con la tasa turística en vigor, Santiago debería estar mejor organizada, más limpia y con menos problemas de movilidad y conectividad.
La superación de esta tendencia negativa, concluyen desde la Unión Hotelera, pasa por un trabajo conjunto entre las empresas del sector y las administraciones públicas, tanto el Concello de Santiago como la Xunta de Galicia, con el objetivo de revertir cuanto antes una situación que amenaza con marcar el arranque del año turístico en la capital gallega.












