Investigadores de Santiago hallan alteraciones biológicas asociadas a la depresión mayor
El trabajo, liderado por el grupo ITEN del IDIS, analiza por primera vez en España estos marcadores mediante un análisis de sangre sencillo y no invasivo

Un estudio liderado por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS) ha detectado alteraciones en determinados marcadores biológicos en la sangre de personas con trastorno depresivo mayor, un hallazgo que podría ayudar a comprender mejor la relación entre la depresión y el riesgo de deterioro cognitivo en el futuro.
La investigación ha sido desarrollada por el grupo de Investigación Traslacional en Enfermedades Neurológicas (ITEN), en colaboración con el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS) y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur, y ha sido publicada en la revista científica International Journal of Molecular Sciences.
El estudio parte de una evidencia ya conocida: las personas con depresión mayor presentan, en distintos trabajos científicos, un mayor riesgo de sufrir problemas cognitivos o enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer. Sin embargo, los mecanismos biológicos que podrían explicar esta relación todavía no están claros. En este contexto, los investigadores analizaron si ciertos péptidos amiloides, proteínas relacionadas con el funcionamiento cerebral, mostraban cambios medibles en sangre en pacientes con depresión.
Un análisis de sangre en lugar de pruebas invasivas
Tradicionalmente, estos marcadores se estudiaban en el líquido cefalorraquídeo, obtenido mediante punción lumbar, una técnica invasiva y molesta para el paciente. En este trabajo, sin embargo, se utilizó una tecnología avanzada que permite medirlos directamente en sangre, a partir de una simple extracción, lo que supone una clara ventaja tanto para los pacientes como para el sistema sanitario.
Los investigadores analizaron cuatro marcadores distintos en plasma: dos tipos de péptidos beta-amiloide y otros dos indicadores relacionados con posibles daños en las neuronas y en las células de soporte del cerebro. Los resultados mostraron que las personas con depresión mayor presentaban niveles más bajos de los péptidos beta-amiloide en comparación con personas sin depresión, mientras que los otros marcadores no mostraron diferencias relevantes.
Según los autores, este patrón no coincide con el que se observa habitualmente en la enfermedad de Alzheimer, lo que indica que los cambios detectados no implican necesariamente un proceso neurodegenerativo. De hecho, uno de los aspectos más relevantes del estudio es que los pacientes analizados no tenían deterioro cognitivo ni eran personas de edad avanzada, lo que refuerza el carácter exploratorio de los hallazgos.
Los investigadores subrayan que estos resultados deben interpretarse con máxima cautela. El estudio no permite establecer relaciones de causa y efecto y podría estar influido por otros factores, como la edad, los tratamientos farmacológicos o características físicas de los pacientes. Por ello, consideran imprescindible avanzar hacia estudios a largo plazo que permitan seguir la evolución de estos marcadores desde la depresión hasta edades más avanzadas.
El trabajo ha sido financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación y el Instituto de Salud Carlos III, y pone de relieve la importancia de la colaboración entre profesionales de psiquiatría, neurología, psicología clínica y personal investigador para avanzar en la búsqueda de biomarcadores que ayuden a comprender mejor los trastornos mentales y su impacto en la salud cerebral.









