Más de 62.000 euros para restaurar el retablo barroco de San Fins de Sales, en Vedra
La intervención, con un plazo de ejecución de cuatro meses, busca garantizar la conservación de este bien patrimonial catalogado

La delegada de la Xunta en A Coruña, Belén do Campo, visitó este miércoles la iglesia de San Fins de Sales, en el municipio de Vedra, para supervisar el avance de las obras de restauración del retablo mayor, una actuación que cuenta con un apoyo económico de la Xunta de más de 62.000 euros y un plazo de ejecución de cuatro meses.
Durante la visita, Belén do Campo estuvo acompañada por el alcalde de Vedra, Carlos Martínez; el director territorial de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude, Severino Álvarez; y el párroco José Piso, además del restaurador responsable de los trabajos, Javier García-Lozano, quien explicó de primera mano las actuaciones que se están llevando a cabo para corregir las patologías detectadas en la estructura del retablo.
El retablo mayor y sus imágenes forman parte de un templo catalogado como bien de interés patrimonial, al figurar tanto en el catálogo del Plan Xeral de Ordenación Municipal del Concello de Vedra como en el Plan Básico Autonómico, dentro del patrimonio cultural de Galicia.
Daños estructurales y actuación integral
Según los estudios previos realizados, alrededor del 80 % del conjunto escultórico presenta daños, con patologías que afectan de manera significativa a su estado de conservación. Entre ellas destacan la acumulación de suciedad superficial, la presencia de grietas, ataques de termitas, repintes, abrasión y otros procesos de deterioro que han hecho necesaria una intervención integral.
Los trabajos comenzaron con la elaboración de estudios previos exhaustivos, que incluyeron mapas de deterioros, esquemas y cartografía detallada de los daños, lo que permitió definir con precisión las distintas fases de la intervención. En una primera etapa se procederá al desmontaje de elementos del ático y de la hornacina central para evaluar la estabilidad estructural del retablo y determinar la necesidad de un desmontaje parcial o total.
Después, se revisarán y sustituirán los anclajes, se retirarán elementos ajenos al retablo y el cableado eléctrico, se realizará una desinsectación preventiva y se consolidará la madera debilitada mediante técnicas de inyección e impregnación, recurriendo a madera de castaño para sustituir piezas estructurales deterioradas cuando sea necesario.
En fases posteriores se abordará la restauración de la policromía y de los elementos decorativos, con actuaciones de limpieza mecánica y físico-química, eliminación de repolicromías, reintegración de volúmenes y cromática, y la aplicación de una protección final. También se llevará a cabo la intervención sobre las imágenes del retablo, entre ellas las de San Antonio de Padua, San José, la Inmaculada Concepción y San Fins de Valois.
La actuación concluirá con la redacción de una memoria final que recogerá de forma detallada todos los trabajos realizados y los criterios técnicos empleados.
Belén do Campo subrayó que esta actuación “reflicte o compromiso do Goberno galego coa protección, conservación e posta en valor do patrimonio cultural”, y recordó que se enmarca en el convenio de colaboración entre la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude y la Diócesis de Santiago, destinado a actuar en inmuebles eclesiásticos de especial valor patrimonial.








