Cierra la histórica cafetería Paradiso
Las formaciones con representación en el Concello han pasado estos días por el local para agradecer la trayectoria de Agustín y Socorro y reivindicar su papel en la memoria de la ciudad

La histórica cafetería Cafetería Paradiso encara este domingo el cierre de sus puertas —al menos por el momento— por la jubilación de sus propietarios, Agustín y Socorro, en medio de una oleada de reconocimientos por parte de la política local de Santiago de Compostela. Durante la última semana, representantes de todas las formaciones con presencia en la corporación municipal han acudido al establecimiento para despedirse personalmente de uno de los locales más emblemáticos de la ciudad.
La alcaldesa de Santiago, Goretti Sanmartín, compartió hace unos días en Instagram una imagen junto a parte del equipo de gobierno, rodeados de tazas de chocolate, uno de los productos más conocidos del Paradiso. En su mensaje, la regidora agradecía “muchos años de dedicación y de buen saber hacer” por parte de sus responsables.
Un modelo de comercio que el Concello reivindica
Este viernes, el propio Gobierno local eligió la cafetería como escenario para mantener un encuentro distendido con la prensa. Antes de entrar, la alcaldesa subrayó que el Paradiso representa el modelo de comercio de proximidad que defiende el Ejecutivo municipal y expresó su deseo de que el local pueda volver a abrir en el futuro.
Ese mismo día también pasaron por el establecimiento representantes del PSOE local, tras participar en la presentación del cartel de la Semana Santa. Además, el concejal no adscrito Gonzalo Muíños compartió en redes sociales una fotografía junto a las exedilas socialistas, en la que trasladaban sus mejores deseos a los propietarios “en esta nueva etapa que comienzan”.
“Parte de la memoria sentimental de Santiago”
Por parte del PP, el portavoz municipal Borja Verea remitió una nota a los medios en la que reconoció que el Paradiso “forma parte de mi vida y de la memoria sentimental de Santiago”. En su escrito recordó que allí sus hijos tomaron sus primeros chocolates y que, como en su caso, miles de personas guardan recuerdos ligados a este local.

Verea, que acudió a la cafetería acompañado de compañeros de formación, definió a Agustín y Socorro como un “ejemplo de esfuerzo, constancia y trato próximo” para las nuevas generaciones de hosteleros y lamentó el cierre de un espacio que, durante décadas, ha sido punto de encuentro para varias generaciones de compostelanos.










