Miranza Instituto Gómez-Ulla participa en un estudio internacional para tratar una grave enfermedad ocular
El centro compostelano colabora en un ensayo clínico que evalúa un nuevo colirio para mejorar la calidad de vida de personas con queratoconjuntivitis atópica

El Miranza Instituto Gómez-Ulla participa desde Santiago de Compostela en una investigación internacional que estudia un nuevo tratamiento para la queratoconjuntivitis atópica, una enfermedad ocular crónica que provoca inflamación, picor intenso, dolor y molestias visuales, y que afecta principalmente a personas adultas con antecedentes de alergia.
El estudio, denominado ICY-AKC-301, se desarrolla de forma simultánea en centros de Estados Unidos y Europa, con participación de hospitales y clínicas de Italia y España. En total, cerca de un centenar de pacientes forman parte de este ensayo clínico en fase tres, una de las últimas etapas necesarias antes de que un medicamento pueda ser aprobado para su uso general.
Un colirio para aliviar los síntomas
La investigación analiza la eficacia y seguridad de un nuevo colirio, identificado como DFL24498 HCl, cuyo objetivo es reducir los síntomas más molestos de la enfermedad, especialmente el picor ocular. También se evalora si mejora otros signos frecuentes como el enrojecimiento del ojo, la inflamación de los párpados o las pequeñas lesiones en la córnea.
El tratamiento tiene una duración de 12 semanas y los pacientes participantes reciben seguimiento médico especializado durante todo el proceso, lo que permite un control cercano de la evolución y de posibles efectos secundarios.
Un posible avance para los pacientes
Desde el centro compostelano se subraya que este tipo de investigaciones permiten avanzar en enfermedades oculares complejas y, sobre todo, ofrecer nuevas opciones terapéuticas a pacientes que en muchos casos requieren tratamientos prolongados y frecuentes visitas al oftalmólogo.
Los especialistas destacan que, si el fármaco demuestra su eficacia y es aprobado, podría mejorar notablemente la calidad de vida de las personas afectadas, ayudar a prevenir complicaciones graves como la pérdida de visión y reducir el uso continuado de corticoides, habituales en estos pacientes.
Además del beneficio clínico, un tratamiento más eficaz podría aliviar la carga personal y social que supone esta enfermedad, ya que quienes la padecen suelen tener dificultades para estudiar, trabajar o realizar actividades cotidianas debido al dolor, la fotofobia y las molestias constantes.
Con su participación en este estudio, el Miranza Instituto Gómez-Ulla refuerza su papel como centro de referencia en investigación oftalmológica y su compromiso con la innovación en salud visual












