La campaña de Reyes de Cáritas permite que 350 niños de Santiago reciban juguetes pese a la vulnerabilidad de sus familias
La iniciativa solidaria, que alcanza a más de 1.300 menores en toda la diócesis, pone el broche final a la Campaña de Navidad 2025 con el apoyo del voluntariado y personas colaboradoras

La mañana del 6 de enero volverá a amanecer con ilusión en cientos de hogares de Santiago de Compostela gracias a la campaña de Reyes impulsada por Cáritas Diocesana de Santiago de Compostela, que ha hecho posible que 350 niños y niñas de la ciudad reciban juguetes pese a la situación de vulnerabilidad de sus familias. En total, en la capital gallega han sido 180 familias acompañadas dentro de esta iniciativa solidaria que cierra la Campaña de Navidad 2025.
Una respuesta solidaria en Santiago
La acción desarrollada en Santiago forma parte de un dispositivo más amplio en el conjunto de la diócesis, que ha permitido llegar a 1.336 menores de 637 familias en A Coruña, Santiago y Pontevedra. En el caso compostelano, el objetivo ha sido evitar que ningún niño o niña se quede al margen de una tradición que se vive con especial intensidad en la infancia, especialmente en contextos marcados por la precariedad económica.
El trabajo silencioso del voluntariado
Durante semanas, los pajes de Cáritas, integrados por voluntariado, entidades colaboradoras y personas anónimas, trabajaron con discreción para conocer los gustos de cada menor, preparar los regalos y entregarlos a tiempo. Para muchos niños y niñas, el regalo no es solo un juguete, sino una forma de sentirse iguales y de vivir la mañana de Reyes como cualquier otro menor de su entorno.
Más allá de la Navidad
Desde Cáritas Diocesana de Santiago subrayan que esta iniciativa va más allá del gesto puntual y transmite un mensaje claro: vivir con dignidad no debería ser cuestión de suerte. La entidad recuerda que, aunque la Navidad termina, las dificultades de muchas familias continúan, por lo que el acompañamiento social de Cáritas se mantiene activo durante todo el año en Santiago y en el resto de la diócesis.
La organización ha querido expresar su agradecimiento a todas las personas que han hecho posible esta cadena de solidaridad, al tiempo que anima a seguir colaborando más allá de las fechas festivas. Según destacan desde la entidad, hay muchas mañanas a lo largo del año en las que un pequeño gesto puede marcar una diferencia decisiva en la vida de un niño o de una familia.










