
Ingredientes (para 2 personas):
- Medio kilo de calamares
- El zumo de un limón
- 200 gramos de maicena
- Dos claras de huevo
- Una cebolla morada
- Un ajo grande
- Un vaso de tomate triturado
- Whisky
- 2 patatas grandes
- Sal, pimienta, pimentón, hierbas provenzales, azúcar y soja
Elaboración
Empezamos limpiando bien los calamares y cortándolos. Los ponemos a marinar en zumo de limón durante unos 15 minutos, retiramos y secamos bien.
Semimontamos las dos claras de huevo y mezclamos en un plato la maicena, sal, pimienta y pimentón al gusto.
Rebozamos los calamares y llevamos a la freidora o a la sartén con el aceite bien caliente, sacamos y reservamos escurriéndole el aceite con un papel secante.
En cuanto a la salsa de cebolla y whisky, pochamos en una sartén la cebolla morada cortada en brunoise junto con el ajo picado fino. Cuando empiece a estar transparente, añadimos el tomate triturado y, cuando esté todo integrado, unas gotas de soja (dos o tres, luego podemos rectificar), dos cucharadas de café de azúcar moreno, otras dos de pimentón dulce y un chorro de whisky. Dejamos reducir y rectificamos la sal si hiciese falta.
Este plato, tipo foodtruck, también se puede acompañar de unas patatas horneadas a la provenzal. Lavamos bien las patatas y las cortamos en gajos. Adobamos con sal, pimienta, pimentón y mezcla de hierbas provenzales. Ponemos en la bandeja del horno y echamos un chorro de aceite por encima. Horneamos durante 20 minutos a 220 grados.











