Maite Flores oficializa su candidatura a rectora de la USC y carga contra la descentralización de Medicina
La catedrática defiende que el convenio “no pensó en los estudiantes” y reclama mayor diálogo en la toma de decisiones

La catedrática de Física Maite Flores formalizó este lunes su candidatura a la rectoría de la Universidade de Santiago de Compostela (USC) en un acto simbólico frente al Colegio de San Xerome. Acompañada por los que serían los miembros de su futuro equipo de Gobierno, defendió la importancia de mantener “algunas costumbres”, pese a que la inscripción oficial debe realizarse por vía electrónica.
Durante la presentación, Flores expuso algunas de las líneas centrales de su proyecto, con un desafío prioritario: impulsar el Campus Terra de Lugo, una estructura que, según aseguró, “perdió la relevancia que tenía” en los últimos años. Su modelo de gestión, afirmó, se basaría en un “liderazgo centralizado, pero también distribuido”.
Rechazo a la descentralización del Grado de Medicina
Flores dedicó buena parte de sus declaraciones a la controversia en torno al plan de descentralizar el Grado de Medicina, una iniciativa que ha generado rechazo interno en la propia Facultad. La candidata se situó del lado del centro compostelano al considerar que el convenio propuesto “no se pensó en los estudiantes”.

La catedrática advirtió que persisten incógnitas sobre la aplicación del acuerdo, especialmente en lo relativo al futuro académico del alumnado que cursa actualmente la titulación. “No están bien resueltas muchas cosas”, señaló, alertando de que aún no está claro si podría obligarse a parte del estudiantado a trasladarse a otras universidades.
Además, subrayó que la operación se llevó a cabo sin el diálogo necesario: “No se habló con todos los involucrados — estudiantes, profesores —, simplemente se hizo con los estadios superiores”. En ese sentido, aseguró que llegaría al rectorado con “ganas de dialogar” y con voluntad de reconstruir consensos.
En su valoración general del proyecto de descentralización, Flores fue tajante: “No tendría sentido ahora mismo poner la titulación en tres sitios, porque esto ya se demostró más veces que lo único que hace es debilitarnos”.
Mirada a largo plazo
Flores reivindicó finalmente la necesidad de trabajar con perspectiva de futuro para construir “la universidad que nos gustaría tener dentro de 10 años”, un proyecto que permita, en sus palabras, que la comunidad universitaria se sienta “orgullosa” de formar parte de la institución y de confiar en ella para la formación de las próximas generaciones.









