Un estudio de la USC desvela la presa estrella de los cazadores paleolíticos en Galicia
Un análisis de 2.000 huesos reconstruye cómo era el día a día de nuestros ancestros hace 17.000 años

Un equipo liderado por Hugo Bal García, investigador del Grupo de Estudos para a Prehistoria do Noroeste (GEPN-AAT) de la USC y del CISPAC, ha revelado nuevos datos sobre las estrategias de subsistencia de los cazadores-recolectores que hace aproximadamente 17.000 años ocuparon la Serra dos Ancares.
El trabajo, publicado en la revista Journal of Archaeological Science: Reports, se basa en el análisis de más de 2.000 restos faunísticos procedentes de los niveles paleolíticos del yacimiento de Valdavara 1, en Becerreá (Lugo), con una cronología situada entre los 18.720 y los 16.680 años.
Una cueva-refugio para cazadores y carnívoros
Las conclusiones apuntan a que estos grupos, probablemente llegados del Cantábrico y usuarios de tecnología magdaleniense, eligieron la pequeña cavidad como refugio temporal para actividades cotidianas como la preparación de herramientas líticas, el mantenimiento de hogueras o el consumo de animales.
Lo más destacable es que el rebeco constituye más del 40% de los restos recuperados, una proporción excepcional en comparación con otros yacimientos peninsulares, donde suelen predominar especies como ciervos, caballos o cabras montesas. El registro de Valdavara incluye también restos de uros, jabalíes, lobos, zorros, osos pardos, mustélidos, conejos y liebres.
Según Bal García, los grupos humanos centraban su caza en animales presentes en el entorno inmediato, sin grandes desplazamientos y con el rebeco como recurso principal en un momento en que la Península comenzaba a recuperarse del Último Máximo Glacial.
Una cueva compartida con lobos, zorros y osos
El estudio confirma además que humanos y carnívoros compartieron el espacio en distintos momentos del año. La presencia de marcas de corte superpuestas a mordeduras de pequeños carnívoros revela que especies como lobos, zorros y osos utilizaron también la cavidad como cubil cuando los grupos humanos abandonaban la zona.
Estos animales introducían sus propias presas e incluso se alimentaban de los desechos humanos, un comportamiento documentado gracias a las señales combinadas de actividad antrópica y carnívora en los huesos recuperados.
Un proyecto para comprender la ocupación humana en las montañas orientales de Galicia
La investigación forma parte de un proyecto más amplio sobre la ocupación de las Serras Orientais de Galicia a lo largo del tiempo, financiado por el Ministerio de Ciencia e Innovación. Las excavaciones en Valdavara 1 se desarrollaron entre 2007 y 2013 con el apoyo del Concello de Becerreá.
El equipo cuenta con la colaboración de Carlos Fernández Rodríguez (ULE), Manuel Vaquero y Elvira Susana Alonso Fernández (URV/IPHES), así como de Ramón Fábregas Valcarce (USC/CISPAC).










