Aena destina 2,3 millones de euros para el plan invernal en aeropuertos españoles, incluido el de Santiago
Operativo desde el 1 de noviembre, refuerza recursos materiales y humanos para garantizar la seguridad y continuidad de las operaciones

Aena ha puesto en marcha el Plan de Actuaciones Invernales frente a contingencias de hielo y nieve para la temporada 2025/2026, conocido como Plan Invierno, en los 21 aeropuertos de la red que tienen riesgo de sufrir incidencias por estos fenómenos meteorológicos, por un presupuesto de 2,3 millones de euros, 100.000 euros más que el año anterior.
El plan se activó el pasado 1 de noviembre y establece los procedimientos que deben seguir los aeropuertos ante este tipo de contingencias para minimizar el impacto del hielo y la nieve en el tráfico aéreo.
En concreto, los aeródromos incluidos son los siguientes: Santiago-Rosalía de Castro, Albacete, Asturias, Josep Tarradellas Barcelona-El Prat, Bilbao, Burgos, Girona-Costa Brava, Federico García Lorca Granada-Jaén, Huesca-Pirineos, León, Logroño-Agoncillo, Adolfo Suárez Madrid-Barajas, Madrid-Cuatro Vientos, Palma de Mallorca, Pamplona, Salamanca, San Sebastián, Seve Ballesteros-Santander, Valladolid, Vitoria y Zaragoza.
En el resto de instalaciones de la red del operador aeroportuario se mantiene un nivel de respuesta ante este tipo de inclemencias meteorológicas que varía en función de sus necesidades operativas y de su ubicación geográfica.
Durante la temporada de invierno, los trabajos preventivos se centran en el seguimiento exhaustivo de las condiciones meteorológicas; el chequeo continuado del estado del pavimento en pistas, calles de rodaje y plataforma; asegurar la disponibilidad de equipos y material fundente y realizar mediciones periódicas del coeficiente de rozamiento.
Protocolo de actuación
El servicio de meteorología del aeropuerto, con las predicciones realizadas por la Agencia Estatal de Meteorología, comunica las posibles condiciones adversas y la oficina de operaciones alerta a todos los equipos implicados.
Si las pistas y la plataforma están húmedas y aún no se ha producido acumulación de nieve o formación de hielo, se procede al esparcido de fundente sólido o líquido o bien una combinación de ambos como tratamiento preventivo.
En el caso de que haya presencia de hielo o nieve, el fundente se emplea como descongelante para eliminarlo y se procede después a limpiar con medios mecánicos (cuchillas quitanieves o barredoras) los restos de nieve o hielo que hayan quedado en las zonas afectadas.
Si las pistas y plataforma están cubiertas de nieve, se limpian con vehículos que disponen de cuchillas quitanieves y esparcidores de fundente sólido o líquido. También se utilizan máquinas barredoras de pista y ocasionalmente los camiones del servicio de extinción de incendios fuera de línea o en reserva, en los que se instala una cuchilla quitanieves específica para su uso en aeropuertos.
A continuación, se realiza la evaluación y notificación del estado de la pista siguiendo las pautas establecidas en el Global Reporting Format (GRF), para conocimiento de las tripulaciones. Cuando es necesario, los vehículos medidores de fricción comprueban el coeficiente de rozamiento de las pistas para verificar que es el adecuado.
La realización de estas labores supone un intenso trabajo dadas las dimensiones y márgenes de las pistas, así como de las calles de rodaje y plataformas de estacionamiento de aeronaves en los aeropuertos, cuya limpieza es mucho más precisa que la que se lleva a cabo en otro tipo de instalaciones o carreteras.










