Las concejalas no adscritas critican al gobierno de Santiago por el “bajo cumplimiento” del acuerdo de presupuestos
El edil Gonzalo Muíños denuncia una ejecución “asimétrica” y acusa al Ejecutivo local de no respetar los compromisos firmados en enero

Las concejalas no adscritas del Concello de Santiago han expresado su decepción tras la reunión mantenida esta semana con el gobierno local para evaluar el grado de cumplimiento del acuerdo presupuestario firmado en enero. Según explicaron, el resultado del encuentro demuestra que la ejecución del pacto “no está a la altura de las circunstancias”.
El concejal Gonzalo Muíños, firmante del acuerdo junto a la alcaldesa Goretti Sanmartín y la teniente de alcaldesa María Rozas, calificó de “indignante” el estado en el que se encuentran varios proyectos incluidos como prioritarios para este año, denunciando un cumplimiento “asimétrico” del pacto: “Nosotras cumplimos con la palabra dada desbloqueando la operación Peleteiro o la tasa turística, pero el gobierno no hizo su parte”, afirmó.
Reunión aplazada y compromisos incumplidos
Muíños recordó que el propio acuerdo preveía reuniones trimestrales de seguimiento, pero esta ha sido la primera convocada por el Ejecutivo, después de que las no adscritas la solicitaran públicamente el pasado 12 de septiembre.
Durante el encuentro, las concejalas expresaron su preocupación por la falta de avances en inversiones clave, algunas ya recogidas en el presupuesto de 2024. Mencionaron la licitación del complejo deportivo de Santa Marta y la renovación del césped del campo de fútbol de Villestro, actuaciones que calificaron como de “segunda oportunidad” y que siguen sin ejecutarse.
También criticaron la parálisis de la Casa dos Maiores en el Ensanche, prevista en el antiguo local de la Seguridad Social en San Pedro de Mezonzo, pese a contar con un anteproyecto. Lo mismo ocurre, apuntaron, con la rotonda de la intersección de las calles Lisboa, Londres y Dublín, en Fontiñas, que “sigue en fase de estudio”.
Parques, bomberos y movilidad
El acuerdo de enero contemplaba la instalación de una cubierta en el parque infantil de la rúa Lisboa y la renovación de los parques de Manuel Beiras (Conxo) y Angrois, tres inversiones que —según las no adscritas— permanecen bloqueadas. “Nos dicen que están esperando una aportación de Adif para el de Angrois, pero es ínfima y no altera el esfuerzo que debe asumir el Concello”, reprochó Muíños, que calificó la situación de “excusas de mal pagador”.
También lamentó los “pocos avances” en el desbloqueo del parque comarcal de bomberos, aunque reconoció haber recibido del gobierno “cierto optimismo” sobre el tema. En cambio, fue más contundente al hablar del aparcamiento del Hospital Clínico, cuyo proyecto “lleva un año sin avances” desde la firma del protocolo con la Xunta: “El tiempo nos ha dado la razón: el acuerdo no comprometía a ninguna de las partes”, dijo.
Transporte urbano y personal municipal
Otro de los puntos más criticados fue el retraso en la licitación del nuevo contrato de transporte urbano. Según Muíños, el gobierno se había comprometido a iniciar el procedimiento “entre finales de octubre y la primera quincena de noviembre”, un plazo que, aseguró, “se ha vuelto a incumplir”.
Las no adscritas también denunciaron la falta de refuerzo en las plantillas de Policía y Bomberos, recordando que siguen pendientes 12 plazas de bomberos correspondientes a las convocatorias de 2023 y 2024.
Falta de impulso en vivienda
En materia de vivienda, las concejalas cuestionaron la ausencia de avances en la creación de la empresa pública de vivienda y suelo, incluida en el acuerdo de enero, así como la dilación en la tramitación de la declaración de zona de mercado residencial tensionado. “Todavía no se ha enviado la nueva documentación al Instituto Galego de Vivenda e Solo, con lo que ya vemos un año perdido para intervenir en el precio de los alquileres”, señaló Muíños.
Llamamiento a la reflexión
El grupo concluyó que la ejecución de los presupuestos es “muy baja” y que los únicos compromisos cumplidos hasta la fecha son la doble convocatoria de los Bonos Corazón y el inicio de las obras de reurbanización de Ponte da Raíña y García Lorca, avances que consideran “insuficientes”.
“Nos esforzamos en mantener una actitud propositiva y seguiremos actuando con lealtad y responsabilidad”, afirmó Muíños, que pidió “reciprocidad” al gobierno local “no tanto con nosotras, sino con las vecinas y vecinos de Santiago”.
A modo de conclusión, el edil insistió en que el cumplimiento del acuerdo “no está a la altura de las circunstancias” y defendió la necesidad de “una reflexión sobre el camino a seguir en los próximos dos años”.






















