El cierre de la delegación gallega de Humana provoca el despido de 10 trabajadores en Santiago
La entidad atribuye el cese de su actividad a la reserva de mercado para empresas de inserción y lamenta la pérdida de competitividad en la gestión del residuo textil

La organización sin ánimo de lucro Humana Fundación Pueblo para Pueblo ha anunciado el cierre de su delegación en Galicia, tras 25 años de actividad en la comunidad. La decisión, comunicada por su director de Proyectos y Relaciones Externas, Rafael Mas, conlleva el cese de la planta de transferencia ubicada en el polígono del Tambre, en Santiago de Compostela, y la pérdida de 10 puestos de trabajo, uno de los cuales será reubicado en Madrid.
La entidad justifica esta decisión en lo que considera “una falta de libre competencia” derivada de la reserva total de mercado en favor de empresas de inserción en las licitaciones públicas de gestión del residuo textil. Según Mas, la aplicación “automática e injustificada de una reserva del 100%” ha hecho inviable la continuidad del proyecto gallego, que hasta ahora recuperaba miles de toneladas de ropa usada cada año.
Una trayectoria de 25 años y más de mil toneladas anuales
En 2024, la delegación gallega de Humana recuperó 1.207 toneladas de textil usado, equivalente a 4,9 millones de prendas, gracias a una red de 360 contenedores repartidos en 35 concellos. La ropa recogida se almacenaba en la planta de Santiago y posteriormente se trasladaba a Madrid, donde se clasificaba en la planta de preparación para la reutilización de la fundación, situada en Leganés.
El cierre de la delegación gallega y, concretamente, de la planta compostelana, pone fin a una labor continuada en materia de economía circular, empleo verde y cooperación social con una larga tradición. Humana subraya que su modelo contribuye de forma directa a la reducción de emisiones de CO₂: cada kilo de ropa reutilizada evita la emisión de 6,1 kilos de dióxido de carbono. Solo en Galicia, la actividad de 2024 evitó la liberación de 7.366 toneladas de CO₂.
“Una medida sin equilibrio”
La entidad sostiene que el cierre no responde a razones empresariales, sino a un marco normativo desequilibrado derivado de la Ley 7/2022 de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular. Según Humana, la reserva de al menos el 50% del servicio para empresas de inserción, aplicada en la práctica como exclusiva del 100%, “ha distorsionado el mercado y expulsado a operadores con experiencia y solvencia”.
Una medida nacida con buenas intenciones está destruyendo oportunidades y competitividad”
























