El área sanitaria de Santiago dispara su lista de espera quirúrgica hasta los 85,7 días
Santiago-Barbanza se convierte en la zona con mayor demora de Galicia, doce días más que al cierre de 2024

El área sanitaria de Santiago-Barbanza es la que registra la mayor demora quirúrgica de Galicia, con 85,7 días de espera media para una operación, según los datos publicados este jueves por el Servizo Galego de Saúde (Sergas). Esta cifra supone doce días más que los 73,7 con los que terminó 2024, lo que convierte a Santiago en el territorio gallego donde más se ha agravado la situación durante el primer semestre de 2025.
En el conjunto de la comunidad, la espera media para una cirugía se sitúa en 69,3 días —más de 70 si se excluye el hospital vigués Povisa—, dos días más que al cierre del año pasado. En total, 49.223 personas permanecen en lista de espera quirúrgica en Galicia.
Aumenta la presión sobre el CHUS
El aumento de las demoras en Santiago se concentra principalmente en el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), que soporta la mayor parte de la actividad asistencial del área sanitaria. Los 85,7 días de media superan con creces la cifra gallega y evidencian una sobrecarga estructural que se ha acentuado en los últimos meses.
Fuentes sanitarias consultadas atribuyen este incremento a una combinación de factores: la alta demanda asistencial acumulada tras las vacaciones, la escasez de profesionales en determinadas especialidades y los problemas de relevo generacional en algunos servicios.
Comparativa con el resto de Galicia
Tras Santiago-Barbanza, el segundo peor dato corresponde al área de A Coruña-Cee, con 75 días, seguida de Vigo, con 70,6. En cambio, las áreas de Ourense-Verín-O Barco y Pontevedra-O Salnés mejoran sus registros, con 61,5 y 58,5 días, respectivamente.
Estas diferencias reflejan una brecha creciente entre áreas sanitarias, con Santiago situada en el extremo más tensionado del sistema público. La media autonómica apenas sube dos días, pero en el caso compostelano el incremento es casi seis veces superior.
Con estos datos, el área de Santiago-Barbanza afronta el segundo semestre del año con el desafío de reducir sus tiempos quirúrgicos y recuperar niveles de atención similares al resto del territorio gallego. La evolución de los próximos meses será clave para evaluar la eficacia de los planes de choque del Sergas y la capacidad del sistema para responder a la creciente presión asistencial en el CHUS.









